GUÍA DE EDUCACIÓN
En el marco de la legislación vigente, la educación inicial bonaerense asume una posición y una responsabilidad pública indelegable: la del cuidado y la enseñanza de calidad de las infancias bonaerenses en clave de igualdad, de derecho al ambiente, a la Educación Sexual Integral, desde un enfoque educativo inclusivo que pone en juego distintos saberes, experiencias e identificaciones en relación con el género y la sexualidad, la discapacidad, las nacionalidades y la diversidad étnica, las clases sociales y las diferentes territorialidades.
La discapacidad no es una categoría uniforme ni que defina con exclusividad quién es cada cual, ni mucho menos determina sus posibilidades. Pero siempre es una responsabilidad que la educación debe asumir como garantía de derechos.
Matriculación: Según el marco normativo establecido en el Reglamento Gral. De Instituciones Educativas, ninguna institución educativa puede rechazar la inscripción por motivos de discapacidad.
La orientación de la trayectoria escolar de los/las niños/as con discapacidad comienza en el NI (Nivel Inicial) y es a partir de la matriculación que deben enseñarse estrategias educativas que promuevan el trabajo conjunto del Nivel con las otras Modalidades.
Ingreso escolar
Establecer la relación colegio/familia es prioritario y complejo a la vez. Es necesario que la institución, a través del cuerpo docente, adopte una actitud de empatía hacia el niño, niña con ADEE para obtener mayores y mejores resultados y esto es igual con las familias.
Siempre se debe establecer una relación sustentada en la comprensión y claridad.
Entender que a los padres les suceden cosas que a veces tienen que ver con la aceptación y a veces con la resistencia, la negación o el temor.
El período de adaptación no termina cuando los cuidadores no están en la sala. La adaptación tiene que ver con una construcción de códigos compartidos. La confección y la comunicación de los mismos implica un encuentro que conlleva tiempo, en general, no delimitado por un lapso específico.
Supone construir códigos que tienen que ver con que los niños sepan lo que el docente espera de ellos y el docente pueda transmitir esos códigos a los familiares para que también sepan lo que espera. Todo eso hace que se necesite un tiempo compartido, un tiempo de encuentro, con una predisposición de apertura de ambas partes.
La entrevista inicial
La entrevista inicial suele ser el primer encuentro formal entre docentes y familias por lo que posee suma importancia. Como modo de introducción a este mundo nuevo, muchas veces desconocido para los padres, es positivo invitarlos a hacer una recorrida por la institución, las salas en general y la sala en la que el niño pasará gran parte del tiempo de permanencia en el jardín, una visita al sector de higiene, al comedor y demás dependencias.
El abrir un espacio de diálogo e informar sobre las modalidades del funcionamiento diario de la institución da tranquilidad a las familias; inicia una relación de mayor apertura y genera seguridad acerca del beneficio que significa para los niños su concurrencia al jardín.
La entrevista inicial implica comenzar a construir un espacio de confianza y respeto en donde escuchar, preguntar y responder en torno al niño y a su educación familiar y escolar es central. Este conocimiento no debe, bajo ningún punto de vista, conformarse con esa primera instancia.
Es interesante iniciar el encuentro con una actitud de apertura por parte de los docentes y preguntar a los padres qué les gustaría saber del jardín o de las tareas que allí se realizan y que aún no hayan consultado. En relación con la información que las familias pueden aportar sería positivo saber qué les parece importante que se conozca sobre el niño para trabajar juntos en la sala, cuál es su nivel de autonomía y cuál o cuáles son los apoyos que ellos consideran indispensables para su hijo/a con ADEE.
Luego de este primer momento también se podrán consultar datos necesarios sobre: alimentos, enfermedades, alergias, costumbres e historias de vida que resulten oportunas para el conocimiento del niño. Se recuerda, tal como lo plantea Claudia Soto que no es preciso hacer un interrogatorio médico, ya que no se trata de un encuentro pediátrico, ni psicológico, sino de recuperar algunos datos necesarios y conocer generalidades del niño y su familia que tal vez sean importantes para el trabajo conjunto en relación con su educación escolar.
Durante la entrevista, el hecho de conocer mejor al docente en quien confiarán la educación de sus hijos genera en los padres una actitud tranquilizadora, sobre todo en edades tan tempranas.
Los docentes ponen su estilo propio en las salas, pero a su vez tienen un proyecto institucional que transmitir y al cual deben responder por lo tanto “se espera que tengan una actitud comprometida y la capacidad teórica necesaria, privilegiando la información verdaderamente relevante, de manera responsable”.
Se debe diferenciar entre la entrevista inicial y la entrevista de actualización de datos, en este último caso, los docentes cuentan con la información de años anteriores, datos que no son necesarios volver a preguntar, los registros de otros docentes y los informes.
Esto influirá no solo en el contenido de lo que se pregunte sino también en el modo de encarar la entrevista, priorizando aquellos aspectos que nos interese relevar, el docente no se enfrenta a los padres en esta entrevista con la mente en blanco, sabe a quién espera, cómo está conformada esta familia si ya tiene hermanos en la escuela.
Muchas veces resulta difícil no juzgar al otro, valorarlo desde la propia concepción de la realidad, ya que cada entorno y cada sujeto que lo habita posee una subjetividad construida a partir de matrices culturales diferentes. Es importante entonces trabajar sobre este aspecto y sobre el tratamiento de los datos que aparecen en las entrevistas y que son producto de distintas historias de vida para poder comprenderlas e interpretarlas en beneficio de los niños. La entrevista ofrece información al docente y debe ser lo suficientemente amplia como para considerar preguntas de distinto tipo, pero siempre será manejada con la suficiente flexibilidad como para permitir al docente priorizar la información, repreguntar o profundizar en aquello que considere necesario.
El Proyecto Institucional
Es la principal herramienta de gestión y planificación, que integra y da sentido a los procesos de intervención que se desarrollan en cada escuela y un instrumento orientador de las acciones institucionales en el que la comunidad educativa se convierte en protagonista de la planificación y del seguimiento de la mejora institucional.
Se reconoce como uno de los ámbitos de mayor concreción de la autonomía escolar para la mejora de los procesos de enseñanza y de aprendizaje de los alumnos, de las prácticas docentes y de la gestión institucional.
Convoca a trabajar en equipo y a fortalecer la cultura institucional para la mejora permanente de la calidad de la enseñanza.



